martes, 27 de diciembre de 2016

Los reyes del under



Todo comenzó en un conocido miniclub housero de la capital porteña. Hace unos años los jueves ardían en su pista, con el éxito de su convocatoria. Pero la presión por la cantidad de “asistiré” que cumplan con lo prometido en el evento de facebook, ocasionó que poco a poco el ambiente migrara hacia la dureza y pibitos con mucho rock y poco dinero en los bolsillos como para pagar las birras y los tragos. Esta situación, sumada al no rentable trato comercial con el owner del lugar ocasionó que la tan preciada fiesta tuviera sucesivas mudanzas.
Pero como las segundas partes nunca fueron buenas, las terceras y las cuartas cambiando de lugar tampoco lo fueron. La falta de inversión, de numerosos concurrentes, de variedad musical al repetir incansablemente djs amigos del organizador principal en el line up, y del somos amigos y hacemos todo a pulmón trabajando gratis o por pocos morlacos fue estrujando poco a poco la calidad de estos encuentros nocturnos.
¨Pero estos buenos muchachos decidieron apostar fuerte, y lo que quedó de la sociedad de amigos quiso mandarse un cierre del año en una edición especial que pretendia ser una alta Navidad. Las esperanzas prometian de todo: dos pistas, entradas accesibles con consumisión y a romperla toda.

Pero varios factores desafortunados complicaron estas fuertes esperanzas con ciertos hechos que deparó la cruel realidad: la gente que paso la Nochebuena con parientes de la provincia, copeteada como para manejar hasta el barrio marginal donde se celebró la fiesta, la paja navideña de moverse sin taxis ni colectivos despues de las doce, la falta de convocatoria impulsada por los organizadores del evento y los dueños del lugar, el sonido roto de un parlante de una pista que ocasionó que huyera despavorida con mis amigos lamentándonos que no pudiera lucirse el sonido de aquellos discos que estaban girando cuando entramos, la falta de buenas marcas de cerveza que no impriman un dolor de cabeza al dia siguiente, el piso de vieja madera de pinotea que hacia vibrar las bandejas, los sonidos de cds de machacado house fiestero de la pista principal y la falta de comodidad de las instalaciones, sin siquiera un buen patiecito para fumar o refrescarse, atentaron notablemente contra nuestras ansias de una loca noche de Navidad, y que se nos borraran las sonrisas de las Smiles durante la caminata a Palermo, encendida de fogonazos de cohetes comprados a algun chino en el mercado negro de pirotecnia.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Actriz Dj Revelación

Estefanía, una revoltosa y consentida actriz que acusa no tener la crisis de los 30, de labios rojos, maquillaje clarisimo y mirada endurecida, hija de una famosisisima vedette, tan revoltosa como la hija como tal palo tal astilla, mantuvo su carrera desde adolescente dando de comer generosamente a los medios, entre provocaciones rebeldes, peleas faranduleras, escandalos amorosos y chismes de cotillón. No perdió la oportunidad de hasta facturar con una foto junto a su supuesta novia, tan provocadora como ella, quien tampoco perdio la oportunidad de saltar definitivamente a su fama tan ansiada desde que comenzo como maquilladora de musicos putos y drag queens del underground local. Stephanie, arrancó su floreciente carrera de puber posando fotograficamente con su mamu en pelotas, inundando las revistas del corazón.
Armó tremendo revuelo en un conocido programa de chismes diciendo “Jamás posaría en bolas para decir amo las drogas y las defiendo despues de lo que pasó”, despues de lo que pasó pasó en nuestra querida “Time Warp”.
Tambien utilizó su condición de madre para quejarse acaloradamente en twitter de que estaba terriblemente molesta de que la saluden para el dia de la madre, declarando abiertamente “Señora: el dia de la madre lo inventó Coca Cola”.
Llego a tener su nombre en Wikipedia, como actriz revelación de una peli argentina del 2007, hasta terminar como panelista en el 2015 de GB Bobo en la tele, despues de estar un año y piquito de supuesta rehab para salir un programa chimentero dura como una piedra a decir que ya no consume mas.
Pero como el 2016 la encontró sin fuentes de trabajo como actriz y las únicas peleas que tenía eran con su marido sin trascender los límites de la notoriedad pública mas que de un grupejo de amigos en común, descubrió una nueva profesión: ser dj.
Saltó de la intimidad de pasar música para sus amigos, para aterrizar con su debut con compu y controlador a musicalizar la previa de una función teatral de la mami, su gallina de los huevos de la fama que cosechó.
Se anotó en un conocido bar de Palermo Conga para hacer noches de gala e impresionar a su público cholulero, a gays con aspiraciones a 5 minutos de fama en una foto con ella y a los curiosos de ver a la actriz-dj-revelación en acción.
A ella le encanta en el fondo que sus colegas “djs de verdad” de profesión la critiquen duramente en Facebook, acrecienta fama y polémica en grandes dosis, mas grandes que los rayones que desfilaban en los baños de los bares porteños que frecuentaba en sus epocas locas.
Pero como no queremos ser duros con ella, y por casi una divertida curiosidad, fuimos a escucharla a Palermo con los chicos de la redacción, a fin de observar su reciente desempeño musical.
Finalmente nos dimos cuenta que ella no pretendia ser dj de electrónica, lo que nos hizo un enorme favor a nuestros oidos. En lugar de eso, con nuestros Absolut en mano, escuchamos un Everybody Needs A Holiday de Big Audio Dynamite y unas guitarras de Some Weird Sin de Iggy Pop. Era una amable musicalización para un bar con un patio de poquisima gente charlando como en el patio de la casa de unos amigos, con cocktails en mano de una noche primaveral. Pero tampoco era rock, y nosotros queriamos rock. Por lo tanto, nos fuimos despacio cuando se vaciaron nuestros vasos a Salón Pueyrredón.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Rambito y Rambon




Erase una vez dos muchachotes intrépidos que flashearon poder, fama y alta noche y decidieron asociarse para ser los Reyes del Mambo Electrónico. De mis investigaciones a concurrentes de un conocido evento de los jueves en una pizzería palerminiana, pude averiguar que Rambito era dj residente de este ciclo y Rambo era el dueño del circo, perdón, de la pizzería.
Ambos socios soñaron con formar su imperio de la noche, tal como aquellos hermanos ñoños de la película “Una noche en el Roxbury” también conocida como “El triunfo de los Nerds”, donde los hermanos sin onda Doug y Steve Butabi pasaron de ser inicialmente rechazados en la puerta de un famoso club nocturno hasta fundar su propio club, estigmatizados bajo el tema noventero pop dance de Haddaway: “What is love”.
Y pronto Rambito y Rambón lo lograron, gracias al aporte artístico y musical de Rambito (el mas petiso) y la tarasca y los contactos de Rambón (el más alto).
Hoy día, arrasan con una “Remutamadre” en un famoso subsuelo de Recoleta, bajo una bizarra propuesta artística y el loguito cornudo de un man trajeado de oficina con cabeza de ardilla y cuernos de alce. Un amigo me ha reenviado cosa de un año atrás, una canción de Electrochongo como jingle publicitario de una de sus fiestas. A Rambito, como dj residente de “Remutamadre” se lo ha visto en la cabina tocando con un turbante blanco, que adorna su cabezota de “Sultán del Swing” en su flamante dinastía de cotillón.
Me han contado también ciertos djs, que ambos socios y sus secuaces colaboradores, los han engatusado con invitarlos a tocar a “Remutamadre” si tocaban antes unas cuantas veces gratis los jueves en la pizzería palermitana. Y si hablamos de ganancias de estos pobres muchachos, los pocos que han llegado a “Remutamadre” han recibido un curioso fee de chirolas pa varias birris en donde a juicio de los mismos, estos señores sacaban una buena tajada de la recaudación final total para ellos mismos.
Pronto Rambito y Rambón, decidieron ampliar su imperio romano-otomano apadrinando otras fiestas organizadas por djs de su elenco estable, tan estable que los mismos djs se repetian una y otra vez en los flyers del subsuelo de Recoleta, bajo el ritmo de un house caduco, aburrido, conguero y cantadito. En una de esas fiestas, Rambito publico una promo en Facebook invitando a sus amigos etiquetados a repostear la publicidad de la fiesta que apadrinaba bajo su ala a cambio de participar en un sorteo de 40 birris de una conocida marca. Algo asi como hacerlos laburar de publicas virtuales a cambio del “siga participando” pa´ unas birritas. Mi amiga de la redaccion que vio el curioso post me dice divertida: “Lindo. Se sortea un Carefree usado. Se copan?”.
Y si de ambición se trata, sacaron una plataforma virtual para promocionar nuevos tracks de jóvenes e ignotos productores simpatizantes de esa movida, llamado “Batathey”, donde puede observarse un notorio autobombo de tracks de Rambito en el chart oficial justo debajo de los de Hernán Cattaneo. El lanzamiento de “Batathey” fue a puro fuego, lanzando risas y polémicas a través de las visualizaciones de los divertidos visitantes: el chamullo publicitario de la plataforma que anuncia el acceso con tu “paswor” a diversas promesas encabezadas por un muñequito Playmobil con una remera que dice “DJ” sosteniendo una gran moneda con el signo $, diciendo a los intrépidos djs y productores cosas como “trabajamos duro y queremos que los artistas reciban el reconocimiento que su trabajo merece,” y “además le pagamos”, “sumate, hacete visible hace que te escuchen”; también ofrecen “descuentos en negocios y mucho más” para finalmente cerrar con un “podes acercarte a nuestras oficinas”, cuando la única oficina conocida hasta ahora es la barra de la pizzeria.
Pero esperen, por si esto fuera poco, acaban de lanzar otra interesante aventura musical: “Adan y sus Evas”, donde Adán es el dj varón invitado por las damas que lo escoltan en la cabina del mismo coqueto subsuelo de Recoleta. El lanzamiento del evento fue coronado con un flyer con personajes de comic salpicado con sangre fucsia, anunciando el nombre del famoso invitado.
La fórmula comercial y picaresca de Rambito y Rambón parece no tener fin, pues poseen la habilidad de llenar el boliche de 200 concurrentes que nunca pueden faltar en este tipo de festicholas: el público habitué que posee el club, curiosos, amigos de los djs y del club del clan, amigos de estos amigos y djs lobbistas habituales que con su presencia esperan sembrar varias semillitas para llegar a ser djs invitados de estas imperdibles fiestitas.


Serán reconocidos en todos los medios “Rambito y Rambón” para llegar a la fama a nivel nacional? Llegarán a una nota en la revista del Clarin? (La Nación creemos que no). Serán convocados por Fantino en “Animales Sueltos” para contar sus experiencias?. El tiempo lo dirá, pero mientras tanto estos compañeros de aventuras siguen cosechando porotos de notoriedad pública disfrazada de underground local.

jueves, 10 de noviembre de 2016

ZAIRA




No era la Nara. Solo era Zaira. Ex-model, de cierta particular belleza en sus tiempos mozos, y extremadamente delgada, comenzó sus pasos de chica dj noviando con un dj de poca monta, que no se sabe si aun sigue siendo dj. Al mismo tiempo, comenzó su carrera de semi yunkie empolvándose la nariz a grandes bocanadas. Pero apenas comenzo a tener ciertos desacuerdos con su noviecito aspirante a dj, se entregó a los brazos de otro dj de un escalón mas, Obam, que en ocasiones warmupeaba en un histórico y conocido miniclub de house, actualmente devenido en fotógrafo amateur de señoritas. Pero los encantos de Zaira continuaron cmpalagando a varios señores de la música electrónica.
Rápidamente subió de posición al provocar una riña de gallos por su pollita entre el otrora dj Obam y un productor de grueso calibre llamado “Gutzer”. Su carrera comenzó a despegar astronómicamente tocando con djs de nombre gordo y clubs de mas alto rango dentro de la escena nacional. Hasta se atrevió a pretender exhudar sus encantos a un fuerte resident de techno en nuestro querido y primer “Coco”, que ha compartido cabina con Zaira.
Pero había un serio inconveniente en la escalera musical de Zaira. Y era su dulce apego a la sustancia amarga. No se sabe bien porque desapareció raudamente de la escena local, pero ahora se la ve presuntamente rehabilitada del mundo de la noche, promocionando en una de sus dos cuentas de Facebook clases de yoga y apareciendo en una foto con profundas ojeras y una forzada semisonrisa ofreciendo un libro de Sanacion Profunda y diciendo: “Recomiendo! Alimentación a conciencia!
Lo unico que no puede objetarse de esta muchacha es que mas alla de sus antiguas pretensiones de ser una estrella fugaz de la noche, continuó su amor por la música, diciendo “Music is the answer” en su supuesto estudio con varios instrumentos midi.
Podia salvarse creando un track o un EP que diera que hablar, pero en lugar de eso se la ve stalkeando a un groso productor y haciendo trompita en un post denominado “Studio Time!” con su piano de fondo y un cadavérico rostro con señales de un tiempo agitado. El mismo piano quizas que ha puesto en venta, y no ha rendido sus frutos porque no hemos visto un solo track de Zaira en la web.
Una de sus frases preferidas es “El cuerpo grita lo que la boca calla”; finalizando con “La enfermedad no es mala, te avisa que te estas equivocando de camino”. Pero para que no se note, postea una foto fuera de foco mostrando su pancita de top blanco a los 14 y a continuación agitando “Trance” a su foto de perfil, una desgarbada mujer de musculosa negra y mirada perdida, escondida en un flequillo despeinado.

Como tantas mujeres en el mundo de la música, es un ejemplo mas de quizá una débil mujer de buen corazon, que debio unir su agotada fuerza a sus encantos femeninos porque su alma no era lo suficientemente fuerte para convivir en un mundo desparejo, tan desparejo como su flequillo. Y ya sabemos que lo parejo no existe en un mundo donde impera la ficción.

domingo, 9 de octubre de 2016

Gilda


Erase una vez una pseudoprincesita de veintitantos años, desconocida en el mundo de la noche de la ciudad pero con buenas dotes de cabinera, que aterrizó dentro de este pequeño mundillo de la nada. Se trata de Gilda. Pero lejos de ser la finada cantante de cumbias, Gilda era una devota de la música electrónica con un largo pasado como cabinera principal de djs de su localidad de origen de zona sur. No se sabía si le gustaba tanto por una cuestión cultural o estética, porque cuando una amiga clubber que le convidó un tiki en un baño le preguntó por djs productores que le gustaban, no supo que contestar. La quiso zafar respondiéndole apasionadamente: me encanta el groove!, palabra de moda de algunos flyers.
Poco a poco su picante vocabulario, su cara vistosa, sus delgadas piernas en ajustadísimos vestiditos negros, su mordaz humor y su peculiar risa picaresca que se escuchaba desde varias mesas de donde yo estaba sentada con mi chico en un bar afteroffice de San Isidro, fueron conquistando a numerosos djs, algunos se hicieron amigos de su noche y otros en las sábanas.
En su corta carrera de aspirante a novia de dj se tropezó con un extrovertido personaje de la noche porteña, conocido por su deplorable comportamiento sexual entre las chicas por las sustancias que asomaban a su nariz, según una insatisfecha amiga que lo acompañó una vez tras salir juntos de Niceto Club.
Como no lograba su objetivo pensó en convertirse en chica dj, pero este camino iba a ser mucho mas complicado para ella. Entonces siguió ajustándose sus tops negros que mostraban su pancita chata y sin piercings.
Probó suerte también en una breve incursión como presentadora de mujeres djs en un video casero de Facebook que anduvo circulando un tiempo atrás, pero su suerte cambió cuando vimos el video completo y definitivo en Youtube de Superlab: su corta y fresca presentación se había eliminado del video. No sabemos si no alcanzaban los minutos de filmación o si el equipo decidió que una presentadora no era necesario.
También probó notoriedad robando ángulos de cámara al entrar un par de veces a la cabina de una conocida mujer dj (bastante más madura que Gilda, una especie de Tura Satana con Botox y discos), en otro video de Youtube de una fiesta techno, a buscar algo que podría adivinarse ser su cartera o su celular.
Pero queremos que este cuento tenga un final feliz. Y podría decirse que lo tuvo: Gilda consiguió “novio” dj. Y como toda “novia” dj, lo acompañaba a todos lados, a sus fiestas, a sus lobbys sociales, a sus reuniones de amigos de after. Se le veia cara de cansada en estas salidas, porque hacer de primera dama de un dj es un trabajo social que requiere de mucho esfuerzo también. Pero hacer de primera dama tercermundista copeteada local a las 6 AM traia incorporada la vulgaridad de trasmitir sus deseos sexuales a los gritos a pesar del volumen de la música que bailaba con mis amigos, que también la conocían: “ahora quiero fasito y patita al hombro” se le escuchó una vez gritarle a un interlocutor amigo de su dj al lado de la cabina.
Lo que Gilda no sabía es que su flamante novio dj era un muchacho conocido entre ciertas chicas por cambiar de “novias” cada dos o tres meses. Y eso que el chico no es muy lindo, pero todas sabemos que un dj feo con buena sonrisa y muy simpático se puede convertir en el principe de cualquier Cenicienta que perdió su zapato de plataforma traqueteado en una fiesta. Una vieja sentencia que también se aplica a las estrellas de rock en un viejo tema de Los Redondos: “las minitas aman los payasos y la pasta del campeón”.
Pero la pobre Cenicienta casi tuvo que convertir el auto de su novio en calabaza cuando este se cansó de la numero 23 en el año. Pero no. Soporta estoicamente a oídos sordos y “ojos que no ven corazón que no siente” los pequeños deslices de su dj. Ha aumentado algunos pocos kilitos y ha cambiado sus osadas prendas por un look más informal y sobrio haciendo empuñadura de su papel de novia fiel y devota al palo, no sea cosa que deba perder su posición en el pequeño mundillo mundano en el que participa y se aferra con uñas y dientes, en el que ya tiene nuevos amigos de un supuesto escalón mas de los que supuestamente tenía, entre ellos las novias de otros djs de moda.
Y como si no fuera poco, esta chica acentúa su imagen de niña sana, de su casa y rehabilitada en un videito casero de Facebook cultivando tomates.
Como todo noviazgo llega a su fin tarde o temprano, después del futuro luto de amor, Gilda volverá a calzarse sus botines de cabinera? Cosechará otros nuevos djs en sus futuras amistades? O hara un curso para convertirse en DJ GILDA?.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Gordo vamos al hipódromo?


Tuvimos un verano verano. Y con el verano se vino la “Block”, una alta festichola electrónica que pretendía ser para la “creme de la creme” y a todo trapo. El escenario principal era en el archimentado Hipódromo de Palermo. Esta era la tercera o cuarta edición de la fiesta, que pretendía deleitarnos con los más avasallantes y novedosos sonidos de djs mains internacionales. No pensaba desaprovechar los tickets que me regaló mi querida redacción. No podíamos fallar.
El “a todo trapo” se vió en las alfombras rojas de las escalinatas de las gradas que conducían al presunto y gran VIP, donde se podía ver una fauna de lo mas diversa: djs famosos de la vieja escuela ya entrados en años pero que necesitaban asistir bajo la chapa del evento, junto a djs jóvenes prometedores que “tenían que estar” si o si, y un público sediento de meterse a la electrónica en el cuerpo por un sábado a la noche. En este último, desfilaban señoritas de clásicos Ray Ban nocturnos, bronceadas del sol de Perú Beach del sábado a la tarde, engarzadas en minishorts con plataformas meneando la bumbum entregadas a una furiosa conga electrónica que pretendía ser techno. No faltaba la del vestidito celeste con tacos chinos ni los chetos de zona norte con chombas de Lacoste porque en modo “on”, sus amigas les gritaban:
  • Gordo! Sacanos una foto dale!
Y entre disparo de selfie y selfie, todo el mundo peregrinaba en una larguísima procesión para pedir un trago en la kilométrica barra: la primera larga filona para la caja y caminar hasta la punta del diablo para otra extensa colita del trago. Pero: no gordo! En vaso de plástico no! Eso no es “in” entendes? No podes!.
La vasta pista al aire libre estrellado al mejor estilo febrero nos recibió con mucha gente que seguía de procesión, caminando para buscar un mejor ángulo, caminando para buscar gente, caminando a ver si me encuentro con una cara conocida pero caminando más que bailando.
Que furia me pegué cuando me pegó la Superman con las chicas y la cumbia electrónica plagada de bombos en negra y de hit hats salvajes que nos taladró la cabeza con balines de alto rescate. Peor aún: cuando paramos un toque buscando el baño que no encontrábamos y se acercó un grupete de varoncitos mersas con el baldecito de champagne a decirnos:
  • Hola lindas. No quieren una copita?
Copita que chupeteamos cada una y acto seguido huimos raudamente.
  • Ey porque te vas? -se atrevió uno de estos atrevidos tomándome de la muñeca. Me dolieron los ojos cuando ví debajo de su sonrisa de dientes blancos, su cadenita finita de oro con una crucecita asomando en su pecho.
  • Estoy taan loca que ni te puedo hablar gordo -le espeté con un tacazo en la frente.
Pero si hablamos de cucuruchos en la frente, la mayoría de estos personajes los tenían todos. Nos guardamos la otra media en el bolsillo para continuar con la procesión, pero de la salida. El “Exit” fue mas complicado aún, lamentando no haber querido traer el auto y con los oportunistas taxis que esperan bajarte una bandera a Lanús o el mínimo de 500 pesitos para hacer treinta cuadras.

La Block? Block out! Apunten! Fuego!

miércoles, 31 de agosto de 2016

Pepita La Pistolera

Era una cuarentona muy fiera como para seducir muchachos, y que le gustaban mucho los djs. Tanto le gustaban que a los mas inexpertos o no tan convocados les otorgaba contactos para una fecha a cambio de una buena murrita. A algunos jovencitos clubbers los seducía regalandoles caras y ricas rolas en las fiestas. Fue novia de señores grandes también: un famoso y cotizado dj que terminó bloqueándole la entrada a los clubes donde el tocaba despues de huir de ella, y de otro señor distribuidor de frangancias. Con ambos ha contado que estuvo a punto de casarse, con vestido blanco, muebles y todo, situación de dudosa credibilidad.
Cambió mucho de amigos. Ella adoptaba nuevos amigos intimos con los cuales chatear y mandar audios diarios para confiarles sus problemas que sus mas incondicionales amigos estaban cansados de escuchar, pero que tiempo después se transformaban en sus enemigos. Según ella, todos terminaron siendo malos con ella. Y todos eran culpables de su malestar. Parece que se trata de una chica que al hacer sociales adoptando nuevos amigos habla muy mal de sus antecesores diciendo que ella es la buena de la película y mi abuelita me decía que cuando una persona dice siempre que es buena en realidad no lo es. Pero en fin.
No se supo nunca si recibía atención psicológica o psiquiátrica que la ayudara realmente a esta muchacha, pero he oído en mis investigaciones toda clase de historias en las que ella fue víctima de sus nuevos enemigos: de un gatito de la noche que acusó de ladrón a su mejor amigo y encima le quiso robar un chabón de ella, de un joven dj que la clavó con la cuenta de un restaurant, de una amiga de una dj amiga que la presionó sin escrúpulos para que le devolviera un objeto que no era suyo, de una conocida dj que la amenazó reclamandole el dinero de un pasaje de barco que suuestamente le sacó de prepo a Uruguay sin consultarla (cosa sospechable mas aún si necesitó preguntarle el número de documento para sacarlo), de que una cabinera le robó su cartera (sin que sea siquiera su amiga y este cerca de ella esa noche), y de la prima de una conocida que la clavó mal prometiéndole el alquiler de un departamento que ella poseía (sin necesitar garantía) y cuando estaba lista para ocupar el depto el primer día, al hacer las valijas dejando a su marido, se encontró con una bocha de mensajes sin responder. Mas tarde, ella diría que jamás le dijo nada. Que todo era un invento de la atonlondrada chica.
A ella le encantaba ser la madama de la fiesta y la públicas de todo su séquito, se encargaba de llamar por teléfono para reservar mesas en bares, de hacer conseguir la mafafa para el grupete, de hacer “amistades” con dueños de locales y hombres de cierto poder en la noche.
Es una supuesta licenciada sin el cuadro del título en la casa, con sueldo en negro y sin tarjeta de crédito.
Y se cuenta que a esta chica le gustaba tanto la milonga que la vieron en el patio de un conocido resto taparse la nariz con servilletas porque el tabique le estalló jugandole malas pasadas.
A Pepita no la hace reir ni la Pepa porque se la ve siempre con cara de culo. Nadie sabe porque tiene un grupito muy reducido de incondicionales amigos, pero quiza esta chica dentro de su locuacidad y arrebato tenga gente que la quiera.
Por suerte nunca me la he cruzado pero la he visto en fotos de facebook tapandose los ojos con gafas negras, vistiéndose toda de negro y posteando frases denunciativas de una realidad que sólo ella ve con sus propios ojos.
No hay mucho mas que decir sobre Pepita, una chica intensa y de carácter, dispuesta a hacer lucha en el barro con futuras victimas de sus finas garras. Es un personaje común como tantos de estos personajes de la noche porteña que aparecerán y desaparecerán bajo las luces led de algún cartel de la puerta de un club que diga “EXIT”.