Sho amo el house papu, le
escuché decir a un dj en el patio de un conocido miniclub de donde
era residente, mientras mostraba un tattoo en el brazo a su amigo
donde aparecia una casa roja.
El chico me pareció algo
atractivo y alto chamuyador cuando se acercó a hablarme a mi y a mi
amiga, y pronto me enteré de curiosos detalles cuando empecé a
curiosear su trayectoria cuando quise saber quien era y de que se
trataba.
Comenzó sus aspiraciones
de alto dj en la dj-school del bar donde lo conoci, donde se
convirtió en amigo del dueño del bar, lo que explicaba su
residencia, y tan amigo tan amigo se hizo que se hizo profe ayudante
de esta escuela.
Me resultó extraño el
título de profe dada su técnica que era algo peculiar: escuché un
par de veces un leve zapateo en las compacteras del bar donde tocaba,
mientras mezclaba el tan mentado y conocido house fiestero de la old
school, algo monótono y aburrido, con menos vuelo que un avioncito
de papel. Mis amigos no bailaban y yo tampoco. Cuando volvimos al
mismo bar hace unos meses, vimos que hizo algo raro en la cabina
intentando conectar equipos y se desconectó de golpe la música que
estaba sonando de la dj anterior a su turno, momento en que nos
fuimos a fumar al patio.
Este muchacho organizó
varias fiestas en nombre del house en distintos locales, pero mis
amigos me llevaron a una sola, en un conocido hostel palerminiano de
donde huimos rápidamente cuando se armó una rosca entre el público,
y el agitador de la misma a viva voz gritaba en la puerta: No vengo
mas aca!, mientras lo estaban sacando a patadas.
Este mismo mentor del
house me invitó a un evento dominguero al que llamó cultural y que
el organizaba, en el bar donde lo conocí, y de cultural habían unos
dudosos dibujos algo trasheros en sencillas láminas de papel colgando
de las paredes, mientras un divertido fotografo punk de rulos se
paseaba tirando disparos en curiosas tomas al son del old school,
excelentes por cierto y mucho mas culturales que las obras que alli
se exponían.
En este “cultural”
evento me enteré por comentarios de djs amigos que fue el
protagonista de una confusa pérdida de unos auriculares que otro
artista le prestó en una ocasión tras haberse olvidado los suyos,
que se fue de ese mismo bar un jueves junto a una famosa dj de techno
y que escribia para pedir fechas por inbox hasta el cansancio
bombardeando a promotores y organizadores del interior hasta que
lograba pescar algun laburito muy de vez en cuando. Y entre un evento
y otro, he visto numerosos post donde elogiaba intensamente a otras
personas que imagino serían de su conveniencia profesional.
Y como todo dj necesita
una chica atractiva al lado que cumpla su función de novia
marketinera, su rubia publicitaria llegó para completar el clásico
combo “dj-chica linda”, “músico-modelo”, “jugador-botinera”,
“beisbolista-porrista”.
Donde terminará la
carrera de este dj-profe revelación? Que ilusiones sembrará a los
aspirantes a djs de nuevas generaciones en sus cursos al imaginarse
que ellos podrian ser los futuros profes de esa misma escuela? Viva
el house papu!.

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